Fraude de identidad sintética
El fraude de identidad sintética es un tipo de robo de identidad en el que los defraudadores crean nuevas identidades combinando información real y falsa. Consiste en utilizar una combinación de datos personales auténticos, como números de la Seguridad Social, nombres, direcciones, e información falsa, como fecha de nacimiento e información de contacto. El objetivo de este tipo de fraude es establecer un historial crediticio y utilizarlo para obtener productos de crédito, préstamos y otros servicios financieros.
Para ejecutar el fraude de identidad sintética, los estafadores suelen dirigirse a personas con un historial crediticio limitado, como niños o personas sin antecedentes crediticios. Solicitan créditos utilizando estas identidades sintéticas y, durante un periodo de tiempo, establecen un historial crediticio realizando pequeñas compras y pagos, a menudo de buena fe. Una vez creado un historial crediticio satisfactorio, los estafadores lo explotan solicitando préstamos o líneas de crédito más grandes y, finalmente, incumpliéndolos, lo que provoca pérdidas financieras para las empresas y un sistema crediticio comprometido. Dado que las identidades sintéticas son una combinación de información real y falsa, su detección y prevención resultan difíciles, con importantes consecuencias financieras y legales tanto para los particulares como para las instituciones.