Alerta de fraude
Una alerta de fraude es una medida de seguridad iniciada por un consumidor para alertar a las instituciones financieras y a las oficinas de crédito de una posible actividad fraudulenta en sus cuentas o de un robo de identidad. Sirve como medida de precaución para proteger el bienestar financiero y la información personal.
Cuando se coloca una alerta de fraude, el informe crediticio del consumidor se marca, indicando que los posibles acreedores deben tener especial cuidado en verificar la identidad de cualquier persona que solicite un crédito a nombre de ese individuo. Esto hace que las instituciones se pongan en contacto con el consumidor antes de aprobar cualquier solicitud de crédito, asegurándose de que la persona está implicada en la transacción. Una alerta de fraude puede ser temporal o permanente, y ayuda a disuadir a los defraudadores, a minimizar el riesgo de uso no autorizado de datos personales y a mitigar el impacto financiero de las actividades fraudulentas.